Sí. El 17 de mayo será así. Mi niño hace la comunión.
Después de que de mi comunión ya han pasado 31 años, este fin de semana hemos estado juntos parte de mis quintos y ayer con fotos recordamos un montón de cosas. Hacía tiempo que no me reía tanto. Es como si el tiempo no hubiera pasado. Y ahora me doy cuenta lo importante que fue para mí ese día y mi niñez.
Y así me gustaría que fuera para mi hijo, aunque la vida haya cambiado tanto. A unas cosas mejor y a otra peor.
Estoy preparando unos recuerdos para repartir ese día a los niños y a las chicas. Y como serán unas cuantas las que tengo que llevar, he decorado una cesta para que sea más cómodo. Luego ya le buscaré alguna utilidad. Para telas, proyectos sin acabar (que son muchos), lanas (que ahora nos ha dado por el ganchillo, aunque eso ya lo contaré otro día) o costurero.
La cesta es tipo cunacho. Muy típica en La Rioja y que se usa para vendimiar. Aunque yo le voy a dar otro uso.
He hecho como una especie de lengüetas pegadas con silicona. Y en cada una he aplicado unos dibujos. Una casa, un árbol, un niño y una niña. Y he forrado el asa con la misma tela de fondo que las lengüetas. Creo que ha quedado muy bien. Aunque soy malísima haciendo fotos. Los motivos no tienen nada que ver con una comunión, pero me gusta. Y para llevar los detalles me sirve.